Hasta Steven Spielberg quiso hacerse 'selfies' en el almuerzo de los nominados a los Oscar

El presidente de la Academia aprovechó la presencia de Kobe Bryant y el resto de nominados para rebajar las acusaciones de abusos.

Incluso Steven Spielberg puede convertirse en un fan más en el contexto adecuado: “Pedí que me sentaran junto a Greta Gerwig”, dijo el 17 veces nominado, mientras se acomodaba en su asiento en el salón del Beverly Hilton, con motivo del almuerzo anual de nominados de la Academia. “Quiero saber más sobre su forma de trabajar”.

Spielberg -nominado como productor por la candidata a la mejor película por The Post- y Gerwig -por guión y dirección con Lady Bird- también se ofrecieron para una de las tradiciones más igualitarias y positivas de la temporada de premios de Hollywood: la foto de famliar de los Oscar. Junto a otros 168 nominados, incluyendo a Meryl Streep, Jordan Peele, Timothée Chalamet, Christopher Nolan, Mary J. Blige, Kumail Nanjiani, Common, Saoirse Ronan, Guillermo del Toro, y Kobe Bryant. En la comida de los nominados, todos son ganadores, nadie tiene que dar un discurso, y los nominados de las categorías menores o técnicas, como edición de sonido o mejor corto animado, tienen la posibilidad de codearse con la aristocracia de Hollywood y los candidatos de primera categoría.

“Me encanta este evento porque no tiene nada estresante”, dijo Spielberg mientras Gerwig, Del Toro y él entablaban conversación: “Tú nos diste a todos nuestros sueños”, le dijo la directora y guionista de Lady Bird a Spielberg. “¡Y el 60% del p**o oficio!”, añadió Del Toro. Gerwig y Spielberg descubrieron algo en común: su preferencia a la hora de escribir guiones en lugares aislados: ella escribió Lady Bird en una pensión de Cold Springs, Nueva York, mientras que Spielberg le contó que condujo hasta la comunidad de Twentynine Palms en el Desierto de Mojave para poder observar las estrellas mientras escribía el guión de Encuentros en la tercera fase.

“Oye, ¡vamos a tomarnos una selfie!”, le pidió Spielberg a sus colegas. “¡Solo si me la p**omandas!”, contestó del Toro, mientras se inclinaba para entrar en cuadro. Del Toro, que venía de ganar el premio del Gremio de Directores por su película La forma del agua, fue una de las figuras más populares del evento, y hasta el jefe de Disney, Bob Iger, y el de Paramount, Jim Gianopulos, se tropezaron entre sí mientras ambos intentaban felicitarle a la vez.

Uno de los nominados presentes en espíritu, pero no de cuerpo presente, fue la directora de Rostros y lugares, Agnes Varda. JR, el artista francés que codirigió el documental con Varda, llegó al encuentro portando tres siluetas de cartón con la imagen de Varda porque, dijo, a sus 89 años estaba demasiado cansada para viajar. JR contó que había tenido que atravesar el control de seguridad del aeropuerto con las imágenes, que viajaron en su propio asiento hasta Los Angeles desde San Francisco y que había quedado con la Academia que llevaría consigo una para la foto de familia (cosa que hizo, y que se puede ver arriba a la derecha en nuestra foto de apertura). Al lado de JR, la tres veces nominada Octavia Spencer comentaba que la comida "nunca se vuelve aburrida", antes de decirle a JR que su traje rosa era perfecto para destacar en una foto grupal.

Mientras los nominados se comían su lubina chilena, el presidente de la Academia, John Bailey, subio al estrado aprovechando la ocasión para recalcar el cambio en el que está inmersa la organización, que el pasado junio invitó a unirse al grupo con mayor diversidad y más nuevos miembros hasta la fecha. Y que el mes pasado creó nuevas reglas para tratar con los miembros acusados de abusos y acoso. “Estamos siendo testigos de cómo se está reinventando la Academia ante nuestros propios ojos”, dijo Bailey. “Puede que sea un hombre blanco de 75 años, pero estoy tan satisfecho como los más jóvenes de entre ustedes de ver cómo el lecho fosilizado de algunos de los peores abusos de Hollywood se hunde hasta la nada”. “¡Guau!”, aplaudió Spielberg ante el discurso.

Bailey también se refirió al peor momento de los Oscar del año pasado: el desastre con el sobre de la ganadora del Oscar a mejor película. Bailey agradeció el “duro trabajo del personal de la Academia. (...) Se aseguran de que cada momento y evento de la Academia salga impecable. Bueno, puede que no cada evento, pero el error con el sobre del año pasado no fue responsabilidad de nuestro personal”.

Los productores de la gala Mike De Luca y Jennifer Todd delegaron en el cómico Patton Oswalt la tarea de a consejar sobre el discurso a los posibles ganadores. Oswalt enfatizón la necesidad de ser breve, de agradecer de forma sentida e hizo un chiste sobre los agradecimientos en la era del #MeToo y Time's Up: “Es un poco complicado, pero a lo mejor les vendría bien pensarlo dos veces antes de agradecer a sus representantes y agentes. No sé si han prestado algo de atención a todo lo que ha pasado en Hollywood el año pasado. Lo que quiero decir es que miren por ustedes mismos. No quieren tener que explicarle a sus nietos por qué le dieron las gracias a alguien de quien acaban de publicar una exclusiva incriminatoria en cuatro entregas”.

Finalmente, la gobernadora de la Academia, Laura Dern, anunció uno por uno los nombres de los 170 nominados, que fueron situándose para la foto de familia, con su silueta de Varda y todo. Spielberg alzó su celular para grabar el momento en el que Dern nombraba a su veterana productor, Kristie Macosko Krieger. “¡Tenía que grabarlo!”, dijo Spielberg antes de ocupar su lugar entre el resto de nominados.

*Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España