Más radical que Kim Jong-un: Analizamos por qué el Che Guevara poco a poco va perdiendo su estatus de héroe

A 50 años de su muerte, hay más de un lado oscuro que devalúa su supuestamente bien ponderada estampa.

¿Revolucionario o psicópata?
Según una carta adjudicada a su persona, el Che le confiesa a su padre que “le gusta matar gente”. La autenticidad de la misiva no está confirmada, pero lo que sí está registrado es la declaración de Félix Rodríguez, ex agente de la CIA que formó parte del comando que capturó al Che en Bolivia. Rodríguez asegura en sus memorias, que el revolucionario le confesó al menos 2,000 ejecuciones directas. “Eran agentes del imperio”, le aseguró, “y no me arrepiento”.

Su condena a los movimientos de las minorías sexuales.
Según el autor y analista político argentino Nicolás Márquez, el Che ordenó la creación de una especie de campo de concentración para homosexuales en Cuba durante el tiempo que estuvo en el poder. ¿Estaría al tanto de esto el activista LGBT chileno Víctor Hugo Robles, autodenominado el “Che Guevara de los gays” quien en 2014 quiso reunirse con Fidel Castro?

El mártir del… capitalismo.
La págiia web The Che Store ofrece toda clase de parafernalia sobre el personaje: playeras, audio, playing cards, etc. Además, existen en el mercado desde condones (suponemos que muy revolucionarios), hasta videojuegos (Guerrilla War), millonarias subastas de sus cabellos validadas con pruebas de ADN, películas (una con Gael García Bernal) y toda clase de productos que por mucho, superan en variedad a los de Justin Bieber o Katy Perry en el mercado. ¿Y cómo no recordar la playera mexicana de la marca Naco que ostentaba al ‘Chepillín’, una fusión entre el guerillero y el famoso payaso mexicano Cepillín? Claro, de esto no tiene la culpa el Che, pero si viviera y fuera testigo de todo esto, quizás ya tendría su propia isla y sería vecino de DiCaprio. Lo cierto es que su muerte fue la que alimentó el mito dejando como villano de la telenovela a Castro.

Ernesto Ché Guevara, el racista.
Si crees que Trump es racista, es que no has leído los testimonios de sus cercanos sobre el extremismo racial del Che. Según la politóloga centroamericana Gloria Álvarez Cross, El Che alguna vez declaró que “México era un pueblo de indios ignorantes”. Y eso que el guerrillero estuvo viviendo un tiempo en territorio mexicano, donde ejercía como médico e incluso aquí nació su primera hija. En México llegó a ser encarcelado por su afiliación insurgente.

Su imagen mesiánica. 
Esa beatificación mediática que ha sufrido su imagen, corresponde más a la de un dictador que a la de un revolucionario auténtico y sí que ya la hemos visto antes muchas veces, recientemente en la reencarnación de Chávez hablándole a Maduro en forma de un ave y en casos como la adoración al narcotraficante Jesús Malverde en el norte de México. Pues bien, en Bolivia (donde fue asesinado el personaje) hay todo un culto religioso alrededor del Che, quien en esos lares es conocido como San Ernesto. En su natal Argentina, el personaje no goza de tanto furor alrededor y con excepción de Gallo Rojo, la canción que Los Fabulosos Cadillacs le dedicaran, no hay mucho, quizás algunas calles que llevan su nombre por ahí y eso es todo. Sí, su figura se mitificó pero en su propio país está más documentado que no era el héroe que nos han vendido todos estos años.

Más radical que Kim Jong-un.
Está documentado en el diario Daily Worker, que durante la famosa crisis de los misiones nucleares sovéticos de 1962, el supuesto pacifista declaró lo siguiente: “Si esos misiles hubieran permanecido en Cuba, nosotros los hubiésemos utilizado contra el corazón de los Estados Unidos incluyendo a Nueva York. No creo en la coexistencia pacífica. En esta lucha a muerte entre dos sistemas tenemos que llegar a la victoria final. Debemos andar por el sendero de la liberación incluso si nos cuesta millones de víctimas atómicas”. Esperemos que Jong-uno no tome nota.