"Monopoly para tramposos": Hasbro por fin admite que nos gusta hacer trampas

La compañía, que admite que la mitad de los usuarios de su juego son tramposos, ha decidido unirse a ellos en vez de combatirlos.

La mitad de los jugadores de Monopoly hacen trampas. Son datos con los que cuenta la propia editora del juego, Hasbro... Y que llevaron a principios de este mismo año a crear un "Trampabot" vía Messenger/Facebook (que en ese enlace funciona en nuestro idioma) para resolver cualquier duda sobre las reglas. Pero ni un robot capaz de ejercer de árbitro de las reglas puede evitar que sisemos billetes de la banca, movamos la ficha de más o pongamos casas y hoteles extra en nuestras casillas (tal vez robados a nuestros contrincantes). Y eso por citar solo algunas de las trampas más habituales.

¿La soclución? Crear una Monopoly Edición Especial Tramposos, uno de sus anuncios estrella para este año. El juego llegará este otoño y el objetivo es volverse rico haciendo trampas. La idea es que siempre habrá sobre la mesa al menos cinco "cartas para tramposos", con las que se nos animará a portarnos de forma horrible con nuestra familia y amigos: robarles propiedades, mover la ficha de más, mentir descaradamente, reventar la banca...

Para hacerlo aún más interesante, la banca pasará de manos en cada turno y el tablero estará salpicado de casillas perfectas para hacer trampas. Si conseguimos hacerlas sin que nos descubran tendremos beneficios extra, como más propiedades, más dinero o hundir un poco más a los rivales. Si nos atrapan, la propia carta explica los diversos castigos. Pero vamos a dejarlo en que el juego también incluirá unas esposas para darle un elemento un poco más rudo al paso por prisión.

En definitiva, la edición para tramposos suena bastante más atractiva. Sobre todo si consigue uno de los principales objetivos de Hasbro: renovar un juego con 83 años en un mundo en el que los nuevos juegos de tablero se han convertido en un mercado milmillonario.

*Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España.