¿Por qué 'Tres Anuncios por un Crimen' merece ganar en todo lo que está nominada?

La película protagonizada por Frances McDormand, Sam Rockwell y Woody Harrelson, y nominada a 7 premios de la Academia se estrena hoy en México.

En las manos equivocadas, Three Billboards Outside Ebbing podría haber sido el típico dramón lacrimógeno. Pero como afortunadamente (o desafortunadamente para desgracia de quienes solemos arrepentirnos todo el tiempo) el hubiera no existe, la película escrita y dirigida por un solvente Martin McDonagh, cuyo tema central es el reclamo público de una madre ante la apatía de la policía local incapaz de resolver el asesinato de su hija, es todo menos un drama convencional. Se trata de una comedia de suspenso condimentada con un cinismo exquisito y reminiscencias al cine de los Coen, que nunca cruza la línea del buen gusto, pese a que sus personajes son infames y a que maneja un terrible feminicidio como leitmotiv para una serie de situaciones entre divertidas y violentas, que asolan a un pequeño pueblo sureño estadounidense.

Te presentamos algunas razones para no perdértela por ningún motivo.

El guión

Tras el trágico asesinato y violación de su joven hija, Mildred Hayes (Frances McDormand), quien obviamente no logra superar la pérdida, decide exhibir a la ineficiente policía local a través de mensajes acusatorios en 3 espectaculares colocados en unas vallas abandonadas. El resultado, una batalla campal entre la empoderada y furiosa mujer y los patéticos alguaciles locales, entre los que tenemos a un desahuciado jefe de policía (Woody Harrelson) y un encantador (sí, dijimos encantador) policía racista interpretado por Sam Rockwell que vive con su madre (una redneck de miedo). El pueblo se divide entre quienes apoyan a Mildred y quienes la tachan de extremista. La virtud del guión (nominado al Oscar) es que como espectador, acabas empatizando en algún momento con los dos puntos de vista. Sí, a 10 años ya de que Breaking Bad nos adiestrara en el arte de identificarnos con los anti-héroes, quienes suelen ser más divertidos y admirables que los aburridos justicieros con ínfulas de perfección.

Frances McDormand
¿Ya mencionamos que Frances McDormand se lleva la película? Pues sí, su papel de mujer sureña enojada y ruda (pero a la vez, sensible y atormentada) es inolvidable, no por nada se llevó una nominación a Mejor Actriz en las recientemente anunciadas ternas del Oscar. No volverás a comer el cereal de la misma forma (ni le temerás al dentista nunca más) después de ver su actuación (y no es spoiler, ya lo verás y nos darás la razón).

Sam Rockwell

Sus diálogos con su consentidora madre son brillantes, junto con su caracterización en clave white trash (que parece que no le costó ningún trabajo). Sí, es un racista y misógino de miedo, pero su personaje está lleno de matices. ¿Ganará su primer Oscar por este repulsivo pero entrañable personaje? Por lo pronto, la repisa de su sala, ya debe estar adornada con el reciente Globo de Oro que le dieron por este papel.

Peter Dinklage
Si extrañas Game of Thrones, acá puedes ver a uno de sus protagonistas principales en un papel muy diferente. Nuestra persona pequeña favorita (lo sentimos Margarito, nunca estuviste a la altura) tiene un papel menor que sin embargo, nos otorga algunos de los mejores momentos de la película. Peter Dinklage (que luce un mullet bastante ochentero) interpreta a un cínico pero amable tipo pueblerino que intenta aprovecharse de la situación, aunque…¿quién no lo ha hecho?

Woody Harrelson

Junto con Frances y Sam, conforma una tercia que garantiza intensidad interpretativa. Aunque últimamente hemos visto a Woody hasta en la sopa, parece que está vez sí le dio en el clavo en el papel de policía rural. Con este papel, Woody compite por tercera vez en su carrera por el Oscar, aunque enfrente tiene ni más ni menos que a su compañero de reparto Sam Rockwell.

Poder femenino, racismo y otros temas.

Son tiempos de empoderamiento femenino, y el personaje central, es justamente una mujer que no depende de nadie más que de sus propias fuerzas y actitud; la cuota de feminismo está cubierta. El tema de la segregación igual es tratado: “Les voy a hablar por teléfono para que corran a ese tipo negro y te devuelvan el trabajo”, le dice sin el menor atisbo de sentido común su madre (Sandy Martin, a quien hemos visto en series como It´s Always Sunny in Philadelphia) a un impulsivo Sam Rockwell. Sí, aunque las líneas anteriores nos indiquen todo lo contrario, el retrato paródico de la América profunda, prejuiciosa y racista situado en el contexto de la película está planteado de forma afortunada y con una ironía impecable. Y todo en la era Trump.