Griselda Triana Valdez, viuda de Javier Valdez: "Terminamos como los personajes de los que mi esposo escribía"

Coincidiendo con el anuncio del Premio Javier Valdez al Periodismo de Investigación, la viuda del periodista nos habla de su vida como víctima y la pérdida de fe en la justicia.

El 15 de mayo de 2017 la noticia se esparció rápidamente. La cifra de periodistas que habían sido asesinados ese año llegaba a seis, el último nombre que figuraba era el de Javier Valdez: el cofundador del semanario RíoDoce fue ejecutado con una docena de balazos. La muerte de Valdez, quien en su labor periodística y sus libros rescató las historias de todas las víctimas de la violencia, directas e indirectas, desató un movimiento al que acudieron periodistas que han enfrentado la censura como Lydia Cacho y Carmen Aristegui.

Nueve meses después del crimen, la viuda de Valdez, Griselda Triana Valdez ha decidido comenzar a hablar con motivo de la primera edición del Premio Javier Valdez Cárdenas al periodismo de investigación. "Pronto se habrá de cumplir un año del crimen de Javier y no vemos avances reales de justicia. Eso nos ayuda a mantener viva nuestra exigencia de que su crimen sea resuelto y que no pase a formar parte de las estadísticas de la impunidad", dice a Vanity Fair.

Con motivo de este certamen, convocado por Penguin Random House y cuyo jurado es presidido por Aristegui, Vanity Fair conversó con la esposa del periodista asesinado.

¿En qué momento le alcanza el anuncio de este premio?
Javier no se merecía eso y ningún periodista valiente, íntegro y digno como Javier merece un final así. Creo que el premio es muy importante, motiva e incentiva a los periodistas del país a seguir haciendo su trabajo de manera más responsable. Y más aún al estar respaldado por un grupo editorial como el que cobijó a Javier durante todos estos años.

La convocatoria parece enviar un mensaje a las autoridades.
Sí, que no deben seguir cometiéndose más asesinatos contra periodistas y no debemos seguir siendo un país donde impera la impunidad. El hecho de que un grupo editorial respalde a un periodista y cree un premio de esta magnitud es un llamado de atención a las autoridades. Diferentes sectores de la sociedad se están manifestando y exigen y piden que crímenes como este ya no se cometan.

Ya son nueve meses. ¿Cómo va la investigación? ¿Mantiene contacto con las autoridades?
Mantengo una comunicación constante con la fiscalía especial, la de la PGR, que aunque formalmente no ha atraído el caso sí está coordinando los trabajos de investigación. La fiscalía estatal de Sinaloa ha sido coadyuvante de estos trabajos, pero no hay ninguna persona detenida. ¿De qué me sirven los avances si no hay detenidos? Estamos como al principio y próximamente son ya nueve meses de su asesinato. La mayoría de los casos de periodistas quedan en la impunidad y mi familia, los colegas periodistas y yo no podemos quitar el dedo del renglón y exigir su trabajo.

Javier Valdez

En diciembre le dirigió una carta al presidente. ¿Ha habido acercamiento con él?
Por supuesto que no. Para eso tienen a las instituciones responsables de impartir justicia que son las que hacen el trabajo. Por supuesto que el presidente no va a tener un encuentro conmigo ni yo lo estoy buscando. Yo quiero que hagan su trabajo.

¿Cómo se vive como víctima? Justamente su esposo retrataba eso en sus historias.
Lo comento con algunas personas. Siento que no me ha caído el veinte de lo que ha pasado. Van a ser nueve meses y ni siquiera puedo decir que vivo una pesadilla porque no sé lo que es. Es muy difícil asumirte y saber que eres una víctima más. No es fácil porque al final de cuentas sabemos que terminamos como los personajes de los que Javier escribía en sus historia. Es difícil lidiar con eso. No fue una muerte natural, fue una muerte violenta, eso te cambia toda la perspectiva.

Sabíamos que en algún momento eso podía ocurrir. Javier lo dijo: 'Sé que algún día me van a matar por mi trabajo'. pero es lo ultimo que esperas que ocurra, desechas esa posibilidad. Es muy complejo vivir la vida que ahora tenemos.

¿Hay fe en la justicia?
No hay fe. No tengo fe en las instituciones. ¿Cómo es posible que alguien jale el gatillo y en cuestión de segundos termine con la vida de alguien y la justicia sea tan lenta? Tendría fe si supiera y nos enteráramos que la justicia llega pronto pero no es así. Hay un montón de trabas en el camino y los crímenes de periodistas no son esclarecidos, tampoco los de cualquier victima inocente de este país. Entonces es difícil tener fe.

¿Y en el periodismo? ¿Mantiene la fe?
Sí, pero en el periodismo valiente, independiente. Eso es importante. Quienes hacen un periodismo como el que hacía Javier a ese hay que apostarle. Por eso iniciativas como esta alientan a seguir escribiendo, investigando a hacer trabajos que sigan haciendo un cambio de conciencia.

Ha mencionado que se necesitan periodistas como esos, pero vivos.

Sí. Que sigan escribiendo, denunciando, que no callen.