#LookVF. Andrew Garfield y la materialización del 'Mad Men'

Saco a cuadros cruzado, mocasines con calcetín, silueta holgada... El actor recurre a la estilística retro y recrea el mito del caballero atemporal.

Si no supiéramos que hoy cuando se habla de series la conversación gira alrededor de Game of Thrones, al ver a Andrew Garfield pasear por las calles de Nueva York, pensaríamos que el actor forma parte del elenco de Mad Men. ¿Por qué? Por la precisión con que se le observó portando un saco cruzado de botonadura doble que acompañó con un pantalón de corte amplio, mocasines perfectamente lustrados y con calcetines en tono marrón. Debajo de todo eso: una camisa blanca y corbata negra.

El actor que alguna vez encarnó a Spider-Man podría ser confundido fácilmente con un colega de Jon Hamm. Ahora, atreverse al retro no es labor fácil. Mucho menos en una era donde el slim y el skinny han redefinido la silueta masculina. A eso hay que dar un doble aplauso al actor, pues aunque es muy delgado el pantalón holgado le funciona.

El recorrido visual culmina en los pies. Bueno, en los calcetines, pues el actor los usa usa con gallardía en un momento en que los pantalones se llevan entallados a los tobillos y para el calzado se prescinde del calcetín.

Andrew Garfield

Sabemos que el intérprete se encontraba en Nueva York para una proyección de una cinta en la que participa, pero desconocemos si también estaba ahí para un rodaje. En personaje o no, Andrew nos ha dado una nueva lección. Decimos que nueva porque cuando salía con Emma Stone hasta coordinaban outfits. Lo que nos hace pensar que es letrado en moda.

Sin embargo, nos aventuramos a decir también que está abierto a lecciones. Janye Bryant, la galardonada vestuarista de Mad Men, responsable de recuperar las siluetas de los 60, alguna vez dijo que el estilo de la serie había contribuido a educar a los hombres para prestar la debida atención a la pulcritud, a lucir prendas sartoriales como lo hacían los publicistas de Madison Avenue en esa década. Andrew Garfield tomó nota al pie de la letra. Y lo aplaudimos.