Las veces que Sylvester Stallone acabó noqueado por sus malas decisiones

El ex semental italiano (como era conocido en sus inicios en el cine XXX) anunció que regresa a la saga de ‘Rocky’, esta vez como director y productor... ¿en serio nos hace falta ver más “bax”?

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El divo suele salir airoso de sus aventuras cinematográficas, pero también ha acabado noqueado tantas veces que le daría vergüenza ajena al mismo Rocky. Repasemos 10 de sus más grandes tropiezos en el cine: 

Cobra
En 1986, Stallone estaba casado con la exuberante Brigitte Nielsen, era muy famoso, había sido nominado al Oscar como actor y director una década antes, la saga de Rocky iba en la cuarta parte, Rambo (que ya iba en la segunda) había sido otro de sus grandes hits (y ya iba en su segunda parte)… ¿Qué podría salir mal? Ah, olvidamos decir que ya nadie tomaba muy en serio a Stallone, pero el tipo seguía siendo un héroe de la taquilla y por eso los estudios le aguantaban sus poco brillantes ideas como Cobra, una violenta y deslucida película digna de serie B y de que Mario Almada y Chuck Norris estuvieran en el elenco. Poco antes, el actor había sido despedido de Beverly Hills Cop (en su lugar contrataron a Eddie Murphy) y se supone que Cobra era la respuesta de Stallone a la película donde lo habían despreciado. Mejor se hubiera quedado callado.

Rhinestone
Con esta película de 1984 el actor comenzó su racha de ganador… pero de los premios Golden Rasperry (que son el equivalente al Oscar, pero de la basura cinematográfica) a peor actor. Como que la combinación del mundo de los taxistas, los cantantes amateurs, la música country (porque también actúan Dolly Parton y sus pechos) nunca iba a funcionar y Stallone no andaba muy visionario que digamos en esos años.

Over the top
En México la conocimos como Halcón. La película de 1987 con la que Stallone quería sacarse la espina y regresar al drama Rocky Sytle (en el papel de otro tipo rudo pero sensible, claro está) trata sobre un camionero que lucha por recuperar el amor de su hijo y que busca impresionarlo al competir en un concurso de vencidas. ¿Ganó? Sí, pero una nada honorable nominación más a los premios Golden Rasperry como peor actor.

Death Race 2000
En los años 70, a todo lo futurista y desastroso le ponían “2000”. Pero lo único catastrófico fue esta película de ciencia ficción y acción protagonizada por David Carradine, ya desde esas épocas asiduo a los deportes extremos (recordemos que tuvo su accidente mortal de masturbación por asfixia), y un casi novato Sylvester Stallone (ya había dejado el porno en ese entonces) que no se imaginaba que con Rocky pronto sería tomado en serio (pero no te emociones Syl, que fue por muy poco tiempo).

D-Tox
Esta película de 2002 pasó con más pena (ajena) que gloria y conste que Stallone quiso arriesgarse para comenzar el milenio con una película diferente (según él). La novedad es que además de acción, la película contenía misterio, gore y, desafortunadamente, todos los clichés policiacos del manual de lugares comunes. La falta de originalidad condenó a la película al fracaso comercial y artístico y cómo no si se trata de “un agente del FBI refugiado en el alcohol para borrar las huellas del pasado, que regresa para detener una psicópata”. Fácil, hemos visto este mismo argumento (acá aderezado con zombies) en nueve de cada diez películas de policías atormentados. Así, ¿cómo?

John Rambo
La cuarta película de la saga Rambo aterrizó en 2008 y fue una decepción para los seguidores de la historia del soldado “todo-poderoso”, cosa preocupante porque nunca fueron muy exigentes que digamos. Si bien desde la segunda y tercera parte el personaje se convirtió en una caricatura, lo flojo del guión, la violencia injustificada y el hecho que ya no nos creyéramos que un héroe de guerra casi senil fuera capaz de acabar con escuadrones enemigos sin más ayuda de su metralleta (de balas que nunca se acaban), hacen de esta película un gran paso en falso (y sobre una mina). 

Mini-Espías 3D
Ya totalmente consciente (después de más de 30 nominaciones a lo peor del cine) de que cuesta levantarse de la lona y que las malas decisiones pasan factura, el actor se muestra más sobreactuado que nunca, casi frenético, en esta cinta infantil de 2003 donde interpreta al villano Toymaker. “Me pagaron bien” comentó sobre la película… y no fue la primera vez que se justificó. Ahora sí que se vio más mercenario que Rambo.

Get Carter
En 2001 Stallone volvió a las andadas con un remake innecesario que el mismo actor se arrepintió de filmar (incluso en esas épocas el actor estaba tan frustrado, que estaba a punto de dejar el cine). Y cómo no, si el antecedente era una longeva y exitosa cinta con Michael Caine como protagonista (que en esta versión hace un cameo con cara de “¿qué diablos hago en esta película?”).
 

The Expandables 3
Si bien la primera y segunda parte de la saga tenían cierta gracia porque eran una burla de las películas de acción ochenteras que el mismo Stallone ayudó a perpetrar con sus musculosos amigos, esa manía de estirar el chiste hasta la nausea contribuyó a que de repente nos preguntáramos cuál era la gracia de ver reunidos a estos maduros ex personajes de película de acción desempleados.

Para o mi mamá dispara
No, su peor error no fue Judge Dreed (finalmente era acción barata como a la que ya nos tenía acostumbrados en los 90). La decadencia del actor comenzó justo cuando su peor enemigo (¿quién más?) le aseguró que podía hacer comedias. El mismo actor ha declarado que esta cinta en la que interpreta a un policía agobiado por su entrometida madre, se trata de “la peor película que hizo jamás”. La película de 1992 se hizo acreedora de tres premios Golden Rasperry, entre los que destaca el que ganó el propio Stallone como peor actor, y que no creemos que tenga en una repisa junto a su Globo de Oro (por la película Creed).