Esto es lo que Kate Middleton y el príncipe Guillermo evitan en las giras reales

Existen estrictas pautas para la familia real cuando viajan al extranjero.

Porque la realeza británica ostenta una perfección imposible —sin un solo cabello o una hebra de hilo fuera de lugar—, algunas veces resulta difícil imaginarlos lidiando con cualquier tipo de preocupación terrenal. ¿Kate Middleton alguna vez padece dolores de cabeza? ¿Al príncipe Harry se le ha caído la cátsup en la camisa? Seguramente sí, pero ¿cómo podríamos saberlo?
Un nuevo artículo de OK! Magazine (vía Elle, U.K.) nos recuerda que la realeza debe de comer, beber y considerar sus funciones fisiológicas, sus aromas y todo lo demás. Cuando se encuentran en el extranjero, se dice que evitan… los mariscos. Eso tiene sentido, nosotros deberíamos evitar los mariscos también, si supiéramos que vamos a hacer siete apariciones públicas y que seremos constantemente fotografiados al día siguiente en un país desconocido. Además, Kate, Guillermo y los demás evitan la carne cruda, el agua de la llave y el ajo cuando están de viaje.

Carolyn Robb, una chef del Palacio de Kensington, quien trabajó con la familia real en la época de la princesa Diana, le comentó a la revista que el motivo de ello era, básicamente lo que supondríamos: “La razón… es que ellos obviamente tienen muchos compromisos públicos y están cerca de mucha gente, por lo que nunca quieren comer ajo”.

De cualquier modo, mientras la reina —de quien sabemos que es muy estricta en lo concerniente a sus hábitos alimenticios y de bebidas— evita estos alimentos con diligencia, se dice que Kate, Guillermo y los miembros más jóvenes de la realeza hacen algunas excepciones. Así que si usted es australiano y lleva meses perfeccionando un platillo de cangrejos al ajo para la próxima vez que reciba la visita de Kate y William, ¡no pierda la esperanza! Aún existe una pequeña posibilidad de que lo prueben.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.

Los duques de Cambridge en Blachford Lake (2011).