La norma no escrita por la que Kate Middleton nunca se quita el abrigo en público

Y no tiene nada que ver con su embarazo, sino con una cuestión de etiqueta "adecuada" que la reina Isabel lleva décadas practicando.

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El pasado viernes, en su cuarto día de visita oficial en la península escandinava, Kate Middleton y su marido el príncipe William visitaron una escuela. Allí, mientras charlaban con los alumnos, estrellas de un famoso programa televisivo noruego, se pudo ver a la duquesa de Cambridge sentada con el mismo abrigo que había llevado en la calle, a temperaturas por debajo de los -5º. Y no es porque no funcionara la calefacción o porque Middleton no quiera lucir figura embarazada... Sino por una norma no escrita de etiqueta royal, concebida en tiempos con menos cámaras.

La misma por la que, al inicio de su viaje, cuando almorzaron con el príncipe Haakon y Mette-Marit, Middleton llevaba el abrigo puesto. Y por la que, si repasamos casi todas sus apariciones públicas, podremos ver que la duquesa casi siempre lleva sus abrigos largos puestos... O bien, aparece luego sin ellos. Pero lo que nunca veremos es a Middleton quitándose el abrigo. Semejante acto se considera "impropio de una dama", y es una de las normas no escritas que la reina Isabel predica con el ejemplo.

Al parecer, quitarse el abrigo a la vista de todos se considera un acto similar a desnudarse, algo que desde luego sí sería muy poco royal. Con lo que Middleton puede quitarse el abrigo siempre que no haya cámaras delante, algo cada vez más complicado, especialmente durante su agenda pública y en tiempos de móvil. También es la razón por la que Middleton luce semejante colección de abrigos, con o sin embarazo: durante muchas jornadas, el abrigo y el bolso de mano -otra norma no escrita pero obligatoria- serán todo su look mientras cumplen con la agenda oficial.

*Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España