Con una genuflexión y una sonrisa cómplice, así ha recibido el Toisón de Oro la Princesa Leonor

La princesa se ha comportado con una impresionante madurez en su primer acto institucional. Su padre le ha prometido que siempre podrá contar con su familia.

Ha sido un acto breve pero de un enorme simbolismo. Hoy, la princesa Leonor ha recibido el Toisón de Oro de manos de su padre. "He escogido compartir contigo este día tan especial", ha pronunciado el rey durante el discurso que hoy celebra su cumple 50 años. La pequeña ha entrado en el Salón de Columnas del Palacio Real vestida de azul cielo, una color que resaltaba su mirada. Iba acompañada de sus padres y su hermana Sofía, quien lucía un vestido rosa palo.

Su madre, una vez más, ha apostado por el rojo, como suele hacer en todos sus actos importantes. Durante la ceremonia ha sonado el himno de España interpretado por un cuarteto de cuerda de la Escuela Superior de Música Reina Sofía.

Los reyes eméritos, Doña Sofía y Don Juan Carlos.

Sus abuelos paternos, don Juan Carlos y doña Sofía, han entrado en el salón junto con su nieta y los reyes Felipe y Letizia, dando una imagen sólida y unida de la monarquía española.

Cuando el rey ha impuesto a su hija el Toisón, en forma de lazo rojo en la solapa, la niña ha sonreído a su padre con complicidad, pero no ha olvidado realizar la genuflexión protocolaria correspondiente; un gesto que ha repetido con su madre y sus abuelos paternos.

Durante su discurso el Rey Felipe VI se ha dirigido directamente a su hija y, con tono afectuoso (y una voz que incluso se diría temblorosa) le ha dicho:

"Tu familia está siempre a tu lado, especialmente tu madre y tu hermana Sofía. También tus abuelos. Y también yo, tu padre, por supuesto. Sabes que confío plenamente en ti y me siento muy orgulloso. Felicidades Leonor". 

Los reyes de España junto a sus hijas, Leonor y Sofía.

Con sus abuelos maternos el gesto de cariño ha sido más mundano. Les ha dado a ambos un sólido beso, aunque nada de abrazos, algo a lo que la familia real parece ser alérgica. Mientras todas las miradas estaban centradas en su hermana, Sofía observaba atentamente todo el acto, al que han asistido todas los poderes del Estado.

En representación del gobierno, la vicepresidente Soraya Saenz de Santamaría, el ministro de exteriores, Alfonso Dastis, y el ministro de justicia, Rafael Catalá. El duque de Hijar, Alfonso Martínez de Irujo, hermano del duque de Alba, ha acudido en representación de los Grandes de España. Estaba sentado al lado de don Pedro de Borbón dos Siciales, duque de Calabria, y primo hermano del rey Felipe.

Los padres de la reina, Paloma Rocasolano y Jesús Ortiz –quien ha acudido con su actual pareja, Ana Togores– han ocupado un puesto importante entre los invitados, y se han sentado en primera fila. La infanta Elena, vestida con un traje de chaqueta camel y un llamativo collar de perlas, se ha sentado junto a su tía, la infanta Margarita, quien iba acompañada de su marido, el doctor Carlos Zurita.

Carlos Zurita, marido de la infanta Margarita.

Pero no todo han sido personalidades. La sociedad civil –tan importante como necesaria en estos actos–, se ha visto representanda por un grupo de 20 niños –13 niñas y 7 niños– estudiantes de cuarto de la ESO y ganadores del concurso "Qué es un rey para ti".

Entre los invitados también estaban tres señores en posesión del Toisón de Oro. Javier Solana, político y ex Secretario General de la OTAN –quien ha tenido un gesto de cariño hacia la princesa y ha abrazado a Leonor cuando esta se ha acercado a saludarlo–; el filólogo Víctor García de la Concha y el asturiano Enrique Iglesias, quien fuera primer secretario general iberoamericano.

*Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España