Cómo consiguió Frances McDormand saltarse los cánones de belleza de Hollywood

La actriz de 'Fargo' cuenta en una entrevista cómo logró burlar los estereotipos en la industria

Frances McDormand tendría que haber podido encontrar más gloria tras su victoria en los Oscars de 1997 por su papel en Fargo, pero desgraciadamente Hollywood se lo impidió por algo tan superficial como su aspecto físico.

La actriz estadounidense acumula cuatro nominaciones a los premios de la Academia, pero eso nunca hizo más fácil su carrera en Hollywood. En un fantástico perfil de The New York Times Magazine, McDormand ataja algunas de las épocas más difíciles de su trayecto por la industria del cine estadounidense, con especial hincapié en los cánones de belleza impuestos por los estudios que le impidieron crecer tanto como sí podría haber hecho, por ejemplo, en el teatro.

"Era demasiado vieja, demasiado joven, demasiado gorda, demasiado flaca, demasiado alta, demasiado baja, demasiado rubia, demasiado morena — pero llegado algún punto van a necesitar a la otra", dice McDormand en su conversación con la periodista Jordan Kisner. "Así que me hice muy buena en interpretar a la otra".

McDormand admite que odia verse a sí misma. Dice no tener ningún espejo demasiado grande, odia que le hagan fotos y evita mirar a los monitores cuando está grabando alguna película. "Preferiría no ser consciente de lo grande que luce mi culo", asegura McDormand. Son manías creadas por todos esos directores de casting que durante tantos años le hicieron comentarios sobre su físico.

Lo que sí ha conseguido McDormand es tomar las riendas de su destino. Harta de contar sólo con el poder de rechazar papeles, la actriz quería poder elegirlos para ella o para otras personas y se embarcó en la producción. En 2009, compró los derechos de la novela 'Olive Kitteridge' poco antes de que su autora ganara el Premio Pulitzer y la convirtió en una miniserie dramática para HBO. Pero incluso entonces McDormand tenía miedo de que su personaje protagonista, una mujer de mediana edad, ocupara demasiados focos. Ni siquiera entonces podía escapar de los prejuicios de Hollywood contra los muy a menudo personajes femeninos unidimensionales. "Luego me admitió que le ponía nerviosa [ser la protagonista]; no estaba segura de que pudiera guiar la película por su cuenta", dice Jane Anderson, la guionista de la miniserie. "Le dije '¡Fran, se llama 'Olive Kitteridge'! No puedes ser un personaje secundario'".

McDormand acabaría ganando un Emmy y un SAG por su papel en Olive Kitteridge en 2015. Este año, la actriz tiene pendiente estrenar Tres anuncios en las afueras de Ebbing, Misuri, con la que ya es una de las favoritas a ganar el Oscar el próximo mes de febrero.